Cómo crear contraseñas seguras (y no volverte loco)
123456, password, el nombre de tu mascota con un 1 al final… siguen siendo las contraseñas más usadas del mundo. Y las primeras que prueba cualquier atacante. Vamos a hacerlo bien, sin que te suponga un dolor de cabeza.
Lo que de verdad importa: la longitud
Durante años nos dijeron “usa mayúsculas, números y símbolos”. Sirve, pero lo que más manda es la longitud. Una contraseña larga es exponencialmente más difícil de adivinar a la fuerza bruta.
- Menos de 8 caracteres: se revienta en nada.
- 12-16 caracteres: ya es muy seria.
- 20 o más: prácticamente inviable de romper hoy.
Si vas a recordarla, una buena opción son las frases de paso: cuatro o cinco palabras al azar (caballo-grapadora-limon-trueno). Son larguísimas y fáciles de recordar.
Las tres reglas de oro
- Una contraseña distinta por sitio. Si reutilizas y filtran una web, tienen la llave de todas. Esto es lo más importante de todo.
- Cuanto más larga, mejor. Por encima de complejidad rara.
- Actívate la verificación en dos pasos (2FA) donde puedas. Aunque adivinen la contraseña, les falta el segundo factor.
”¿Y cómo las recuerdo todas?”
No las recuerdas: usas un gestor de contraseñas (como Bitwarden, gratis, o el del propio navegador). Tú memorizas una sola contraseña maestra fuerte, y el gestor guarda y rellena el resto. Es el cambio que más mejora tu seguridad con menos esfuerzo.
Genera una fuerte ahora mismo
En Multikit tienes un Generador de Contraseñas: eliges la longitud, si quieres mayúsculas, números y símbolos, y te crea una al instante con indicador de fortaleza. Se genera en tu navegador, no se envía ni se guarda en ningún sitio.
Crea una larga, guárdala en tu gestor y olvídate. Repite por cada cuenta importante (correo, banco, redes) y habrás dado el mayor salto de seguridad de tu vida digital.